Su suegra y la amante de su esposo le arrojaron el divorcio tras el parto pensando que era una “don nadie”, sin saber que ella era la dueña absoluta del hospital y del imperio que les daba de comer
EL DOLOR DEL PARTO Y LA TRAICIÓN El aire dentro de la suite privada del hospital olía a medicamentos y a frío… pero nada era más helado que el corazón…








